Mis queridos/as amigos/as:
Siguiendo el hilo del deseo, mira por dónde, hoy me vuelvo a poner delante del teclado, sentado, meditando, pensando, sintiendo que… Otra vez estamos en Navidad, o cerca de ella. Y siempre la misma pregunta, ¿qué significa la Navidad? Hasta ahora tenía una idea y, me ha surgido una nueva pregunta que casa mejor con lo que llevo experimentando éstos dos años y muy concretamente y fuertemente éstos días pasados. La pregunta es: ¿cuál es el verdadero significado de la palabra Navidad?
Navidad es una palabra muy hermosa, de entrada la oyes decir, y miles de sentimientos te invaden, sean buenos o malos, de diferencia o indiferencia… pero no deja a nadie quieto. La palabra Navidad proviene del latín “NATIVITATE”, y desglosada sería así:
- Nati: nacimiento
- Vita: de la vida
- Te: para ti
De ésta manera tenemos que Navidad es una palabra que significa “nacimiento de la vida para ti”. O también para simplificar “nacer de nuevo”. Y teniendo en cuenta que el solsticio de invierno ha pasado, y por el contrario de lo que se pueda pensar, el invierno es una estación de muerte, al contrario, es el otoño. El invierno es una estación de quietud, de formación de una nueva vida, de nacimiento, pues toda la vida que la madre naturaleza nos tiene preparado para primavera, es gestada en ésta estación tan misteriosa y fría. En primavera explosiona la vida aletargada, el fruto que ha ido empujando en silencio por la tierra hasta asomarse a la luz del sol.
Es un momento de quietud, de serenar el alma, de darse cuenta de lo que en nuestro interior nace, de aprender de todo lo que el año nos ha deparado. También es momento de despedirse de lo que nos sobra y que curiosamente ejerce una influencia en nosotros que nos impide desprendernos.
Ya sabéis que hace dos años invertí el curso de mi vida, siguiendo mi destino. Un camino lleno de espinas, pero las espinas protegen a las rosas, y las espinas son aprendizajes para llegar a la más bella rosa que es el conocimiento.
Siguiendo con los símiles, las espinas son esas faltas, esos errores en los que fundamentamos nuestro aprendizaje, pues ¿cómo queremos aprender si no nos equivocamos? Y en ese aprendizaje la reflexión es necesaria, el autoconocimiento para seguir la transformación.
Para reflexionar es necesario la ausencia de razón externa. Debe existir la razón interna, la ausencia total de estímulos externos, encontrar el Yo interior o interno, ese que habla en voz baja, que nace del HARA, el lugar de nacimiento de nuestras emociones. Y ahí escuchar, darse cuenta en silencio (pues si no te callas como diantre vas a escucharte). Penetrar en lo desconocido en cada momento de nuestra existencia, todo aquello que abarca el campo de nuestras posibilidades, siempre fresco, siempre nuevo, siempre abierto a la creación de nuevas manifestaciones. Sin la incertidumbre y sin lo desconocido, la vida es solo una vil repetición de recuerdos gastados convirtiéndonos en víctimas del pasado.
En silencio reflexionamos sobre ello si pretendemos, queremos y deseamos (un deseo sin voluntad es un sueño sin realizar) crecer con humildad. Pues sólo desde la humildad podremos comprender y aceptar. Desde la humildad podremos avanzar en lo desconocido de la incertidumbre, lo que nos deparará no lo sabemos si no salimos a descubrirlo. Y para ello, debemos aprender a practicar el desapego (una de las Leyes Espirituales Universales que dice: para obtener cualquier cosa en el universo físico, debemos de renunciar a nuestro apego a ella, no a la intención), y por contrario que parezca, es sinónimo de confianza.
En cambio, el apego se basa en el temor y la inseguridad. Para lograr la verdadera conciencia de nuestra riqueza interior, debemos de afianzarnos y confiar en la incertidumbre, que es el suelo fértil de la creatividad pura y la libertad.
Así que en silencio, con humildad, asentar el aprendizaje y crecer. Nunca dejar de aprender para nunca dejar de crecer y… comprender.
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
lunes, 24 de diciembre de 2012
domingo, 23 de diciembre de 2012
Te deseo...
Mis queridos/as amigos/as:
Una amiga mia me envío éste deseo. Es de Víctor Hugo, que en breve se estrenará una película de una de sus grandes obras: "Los miserables".
Me pareció, y parece, un deseo íntegro, lleno de sabiduría, para el que se lo sepa entender, y personalmente creo, que todos/as aquellos/as que me siguen, son sin lugar a dudas seres inteligentes (uno debe de escribir para los inteligentes, aunque sin menospreciar a los que no lo sean y deseen seerlo).
Aprender es fundamental en la vida, lo hacemos diariamente. Y para poder aprender hay que ser consciente de que el error debe de formar parte de ese aprendizaje: se aprende más de un error que de cien preguntas.
Apropiándome del texto, realmente es lo que os deseo...
Te deseo…
Primero que quieras, y que amando te amen. Y que si no es así, seas breve al olvidar y después de olvidar, no guardes rencor.
Que tengas amigos y, aunque poco sabios, sean nobles y fieles, y que haya al menos uno en quién puedas confiar ciegamente. Y porqué la vida es así, deseo tengas enemigos ni muchos ni pocos, en la medida exacta, porque así te harán cuestionar tus propias certezas. Y que de entre ellos, haya al menos uno que sea justo, para que no te sientas muy seguro.
Que seas útil, pero no insustituible. Y que en los momentos difíciles, cuando no te quede nada más, ésta utilidad te sirva para mantenerte de pie.
Igualmente, deseo que seas tolerante. NO con los que se equivocan poco, porqué es muy fácil, sino con aquellos que se equivocan de manera irremediable, y que haciendo buen uso de tú tolerancia, sirvas de ejemplo a los otros.
Que siendo joven no madures demasiado deprisa, y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer, y que siendo anciano no caigas en la desesperación. Porque cada edad tiene su gozo y su dolor y han de fluir entre nosotros.
Te deseo también que tengas alguien de quién responder, que veas como crece y como madura y que reconozcas tú aportación en su forma de ser y de sentir. En lo bueno, puesto que no hay nada más hermoso que la vida, y en lo malo, porqué te hará sentir tus propias limitaciones más profundas. Y porque seas consciente que, aunque tú no lo quieras creer, y por mucho que intentes evitarlo, hay muchas cosas que se nos escapan de las manos. Por suerte.
Que tengas un poco de tristeza. No todo el año, sino tan solo un día. Pero que éste día te sirva para descubrir que el reír habitual es bueno, que el reír diario es aburrido y que el reír siempre, es malsano.
También que vivas momentos difíciles, aquellos que ponen a prueba nuestra frágil fortaleza, y que te enseñen quién eres y a quién tienes a tú lado. Y que cuando éstos momentos difíciles pasen, porqué tarde o temprano siempre acaban pasando, seas un poco mejor que antes. Y entonces sepas dar a los demás, ayudándolos cuando les lleguen las dificultades.
Que descubras, y con máxima urgencia, que más allá de tú día a día, existen y te rodean seres oprimidos, tratados con injusticia, y personas infelices.
Que acaricies un gato, tires una piedra al río y escuches el silencio del amanecer, porqué serás feliz con poco. También que plantes una semilla, por pequeña que sea, y que la acompañes en su crecimiento, para que descubras de cuántas vidas está hecho un árbol.
También que tengas dinero, porqué es necesario ser práctico. Y que al menos una vez al año los pongas delante de ti y digas: “Esto es mío”, sólo para que quede claro quién es amo de quién.
Que ninguno de tus deseos se muera, pero que si muere uno, puedas llorar sin lamentarte de no haber hecho el máximo posible para cumplirlo. Y levantar la vista y volver a empezar enseguida.
Si todo esto llega a pasarte, no tengo nada más que desearte…
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
Una amiga mia me envío éste deseo. Es de Víctor Hugo, que en breve se estrenará una película de una de sus grandes obras: "Los miserables".
Me pareció, y parece, un deseo íntegro, lleno de sabiduría, para el que se lo sepa entender, y personalmente creo, que todos/as aquellos/as que me siguen, son sin lugar a dudas seres inteligentes (uno debe de escribir para los inteligentes, aunque sin menospreciar a los que no lo sean y deseen seerlo).
Aprender es fundamental en la vida, lo hacemos diariamente. Y para poder aprender hay que ser consciente de que el error debe de formar parte de ese aprendizaje: se aprende más de un error que de cien preguntas.
Apropiándome del texto, realmente es lo que os deseo...
Te deseo…
Primero que quieras, y que amando te amen. Y que si no es así, seas breve al olvidar y después de olvidar, no guardes rencor.
Que tengas amigos y, aunque poco sabios, sean nobles y fieles, y que haya al menos uno en quién puedas confiar ciegamente. Y porqué la vida es así, deseo tengas enemigos ni muchos ni pocos, en la medida exacta, porque así te harán cuestionar tus propias certezas. Y que de entre ellos, haya al menos uno que sea justo, para que no te sientas muy seguro.
Que seas útil, pero no insustituible. Y que en los momentos difíciles, cuando no te quede nada más, ésta utilidad te sirva para mantenerte de pie.
Igualmente, deseo que seas tolerante. NO con los que se equivocan poco, porqué es muy fácil, sino con aquellos que se equivocan de manera irremediable, y que haciendo buen uso de tú tolerancia, sirvas de ejemplo a los otros.
Que siendo joven no madures demasiado deprisa, y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer, y que siendo anciano no caigas en la desesperación. Porque cada edad tiene su gozo y su dolor y han de fluir entre nosotros.
Te deseo también que tengas alguien de quién responder, que veas como crece y como madura y que reconozcas tú aportación en su forma de ser y de sentir. En lo bueno, puesto que no hay nada más hermoso que la vida, y en lo malo, porqué te hará sentir tus propias limitaciones más profundas. Y porque seas consciente que, aunque tú no lo quieras creer, y por mucho que intentes evitarlo, hay muchas cosas que se nos escapan de las manos. Por suerte.
Que tengas un poco de tristeza. No todo el año, sino tan solo un día. Pero que éste día te sirva para descubrir que el reír habitual es bueno, que el reír diario es aburrido y que el reír siempre, es malsano.
También que vivas momentos difíciles, aquellos que ponen a prueba nuestra frágil fortaleza, y que te enseñen quién eres y a quién tienes a tú lado. Y que cuando éstos momentos difíciles pasen, porqué tarde o temprano siempre acaban pasando, seas un poco mejor que antes. Y entonces sepas dar a los demás, ayudándolos cuando les lleguen las dificultades.
Que descubras, y con máxima urgencia, que más allá de tú día a día, existen y te rodean seres oprimidos, tratados con injusticia, y personas infelices.
Que acaricies un gato, tires una piedra al río y escuches el silencio del amanecer, porqué serás feliz con poco. También que plantes una semilla, por pequeña que sea, y que la acompañes en su crecimiento, para que descubras de cuántas vidas está hecho un árbol.
También que tengas dinero, porqué es necesario ser práctico. Y que al menos una vez al año los pongas delante de ti y digas: “Esto es mío”, sólo para que quede claro quién es amo de quién.
Que ninguno de tus deseos se muera, pero que si muere uno, puedas llorar sin lamentarte de no haber hecho el máximo posible para cumplirlo. Y levantar la vista y volver a empezar enseguida.
Si todo esto llega a pasarte, no tengo nada más que desearte…
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
viernes, 14 de diciembre de 2012
Alma de silencio...
Hola amigos/as:
La llamada de este tiempo es una llamada por la paz. No únicamente paz, no sólo de que finalicen los conflictos, sino una llamada para conseguir un profundo estado de calma y tranquilidad, que todas las almas recuerdan como su estado original.
Si queremos conseguir esa paz, primero debemos enseñarnos a nosotros mismos a serenarnos y entonces nos podemos volver pacíficos. Hacerse pacífico significa tomar las riendas de una mente fuera de control y detener los pensamientos dispersos. Una vez que tenemos la atención de la mente, podemos comenzar a persuadirla de que nos lleve al silencio, a un silencio verdadero. No un lugar sin sonido, sino al lugar en el que experimentamos una sensación profunda de paz y una penetrante conciencia de gran bienestar.
No es una mente vacía la que genera este estado de paz. Para entrar en este estado de profundo silencio, debemos entrenar el intelecto en crear pensamientos puros y buenos. Debemos entrenarlo para que se concentre. Nuestros pensamientos de desperdicio nos agobian. Nuestros hábitos de crear demasiados pensamientos y demasiadas palabras agotan el intelecto. Nos tenemos que preguntar: “¿Cómo puedo cultivar el hábito del pensamiento puro?”
¿Quién ansía entrar en el silencio? Soy yo, el ser interior, el alma. A medida que me desapego de mi cuerpo y de las cosas corporales, y me desconecto de las distracciones mundanas, puedo enfocarme hacia dentro, hacia el ser interior. Al igual que un lago perfectamente calmado, cuando todos los susurros del viento se han detenido, el ser interior empieza a brillar, reflejando con serenidad las cualidades intrínsecas del alma. Los sentimientos de paz y de bienestar se expanden a través de mi mente y, junto a ellos, los pensamientos de benevolencia.
Me desprendo de todos los pensamientos de descontento y vuelvo a recordar mi condición más intrínseca y genuina del ser. Recuerdo esta calma interna. Aunque no he estado aquí recientemente, lo recuerdo como mi conciencia más fundamental, y un sentimiento de felicidad y de satisfacción emerge en mi interior. En esta condición experimento que cada alma es mi amiga. También soy mi propio amigo. Permanezco en una calma profunda. Estoy en silencio y completamente en paz.
Este profundo pozo de paz es el estado original del alma. Cuando estoy en este estado, siento un flujo de amor hacia la humanidad y experimento un estado más elevado que lo que normalmente llamaría felicidad, es una condición de dicha.
Cuando esto sucede, experimento la conexión con la energía divina y el flujo del poder de Dios hacia mi ser interior. Cuando el alma y Dios están conectados, hay un poder que me alcanza y después, de forma invisible, alcanza a los demás llevando a cabo la transformación en ellos, en la naturaleza, y en el mundo.
He de entrar profundamente en esa experiencia del estado original del ser, y he de entrar en el silencio, de forma que Dios pueda hacer su trabajo a través de mi, su instrumento.
Bueno amigos/as, hasta aquí llego hoy, mañana más aunque no prometo que vaya a hacerlo mejor pero si a intentarlo.
Un abrazo
TONI
La llamada de este tiempo es una llamada por la paz. No únicamente paz, no sólo de que finalicen los conflictos, sino una llamada para conseguir un profundo estado de calma y tranquilidad, que todas las almas recuerdan como su estado original.
Si queremos conseguir esa paz, primero debemos enseñarnos a nosotros mismos a serenarnos y entonces nos podemos volver pacíficos. Hacerse pacífico significa tomar las riendas de una mente fuera de control y detener los pensamientos dispersos. Una vez que tenemos la atención de la mente, podemos comenzar a persuadirla de que nos lleve al silencio, a un silencio verdadero. No un lugar sin sonido, sino al lugar en el que experimentamos una sensación profunda de paz y una penetrante conciencia de gran bienestar.
No es una mente vacía la que genera este estado de paz. Para entrar en este estado de profundo silencio, debemos entrenar el intelecto en crear pensamientos puros y buenos. Debemos entrenarlo para que se concentre. Nuestros pensamientos de desperdicio nos agobian. Nuestros hábitos de crear demasiados pensamientos y demasiadas palabras agotan el intelecto. Nos tenemos que preguntar: “¿Cómo puedo cultivar el hábito del pensamiento puro?”
¿Quién ansía entrar en el silencio? Soy yo, el ser interior, el alma. A medida que me desapego de mi cuerpo y de las cosas corporales, y me desconecto de las distracciones mundanas, puedo enfocarme hacia dentro, hacia el ser interior. Al igual que un lago perfectamente calmado, cuando todos los susurros del viento se han detenido, el ser interior empieza a brillar, reflejando con serenidad las cualidades intrínsecas del alma. Los sentimientos de paz y de bienestar se expanden a través de mi mente y, junto a ellos, los pensamientos de benevolencia.
Me desprendo de todos los pensamientos de descontento y vuelvo a recordar mi condición más intrínseca y genuina del ser. Recuerdo esta calma interna. Aunque no he estado aquí recientemente, lo recuerdo como mi conciencia más fundamental, y un sentimiento de felicidad y de satisfacción emerge en mi interior. En esta condición experimento que cada alma es mi amiga. También soy mi propio amigo. Permanezco en una calma profunda. Estoy en silencio y completamente en paz.
Este profundo pozo de paz es el estado original del alma. Cuando estoy en este estado, siento un flujo de amor hacia la humanidad y experimento un estado más elevado que lo que normalmente llamaría felicidad, es una condición de dicha.
Cuando esto sucede, experimento la conexión con la energía divina y el flujo del poder de Dios hacia mi ser interior. Cuando el alma y Dios están conectados, hay un poder que me alcanza y después, de forma invisible, alcanza a los demás llevando a cabo la transformación en ellos, en la naturaleza, y en el mundo.
He de entrar profundamente en esa experiencia del estado original del ser, y he de entrar en el silencio, de forma que Dios pueda hacer su trabajo a través de mi, su instrumento.
Bueno amigos/as, hasta aquí llego hoy, mañana más aunque no prometo que vaya a hacerlo mejor pero si a intentarlo.
Un abrazo
TONI
domingo, 7 de octubre de 2012
Es lo que Soy...
Mis queridos/as amigos/as:
El otro día por la calle una hermosa joven con su acompañante me pararon en para hacerme unas preguntas. Por supuesto les dije, y sin más me pregunta:
¿Qué estudios tiene y a que se dedica?
Le contesté que había estudiado INEF en Barcelona y que me dedicaba a la enseñanza de una forma de vida a través de un Arte de Lucha en la Escuela de Artes Marciales que fundó Mi Maestro en Barcelona hace ahora 45 años, es decir, Karate.
En ese momento observé que esbozaba una sonrisa y le decía a su compañero: que dificultad debe entrañar estudiar Gimnasia y enseñar a dar patadas y puñetazos.
Detenidamente la miré y sonreí. Acto seguido, y tras una breve pausa para reflexionar sobre las palabras que iba a decir, contesté:
SI, soy Licenciado en Educación Física. Y SI, soy Docente (y decente). SI, enseño a pegar, pero en realidad lo que enseño es a pensar. SI, es cierto, no trabajo en una multinacional ni en una gran empresa. Mi espacio de trabajo (por así decirlo), es un lugar que es un Templo en dónde el Ser Humano aprende: Aprende a dar y a ser AMOR. Aprende a no discriminar. Aprende a tratar por igual, con respeto y educación. Aprende a vivir con humildad.
Es cierto, NO soy directivo de ninguna gran empresa ni de nada, pero me ven como un ser humano comprometido y que ama lo que hace.
NO estudié Psicología aunque ayudo a que crean y confíen en sí mismos.
NO estudié Medicina aunque puedo diagnosticar y ayudar a que se curen las enfermedades que les limitan.
NO estudié Oftalmología aunque les ayudo a ver sin mirar, dentro y fuera de si mismos.
NO estudié Ingeniería aunque les ayude a construir puentes en vez de muros que separan más que unen. De esa manera
eden reconocer y recorrer su propio Camino.
NO estudié Arquitectura aunque ayude en la construcción de sus sueños y hacerlos realidad. Participo de una forma activa en la construcción de su Yo verdadero. No juego con arcilla, ayudo a modelar sus posibilidades.
NO tengo horario, pues mientras otros duermen o miran la TV, estoy pensando y sintiendo como puedo mejorar y como puedo hacer para que ellos también lo hagan.
Valoro a Mis Maestros y Profesores, porqué ellos también pasaron anteriormente por alguien, seguramente otro Ser Humano que también les enseñó (solo puedes aprender de alguien que sepa).
LUCHO para que lo que llaman mi profesión (en realidad es mi pasión) sea digna merecedora de reconocimiento. Que para que algunos lleguen a ser lo que son: abogados, arquitectos, médicos, artistas, diseñadores, informáticos…, sean más que un Título: sean SERES HUMANOS.
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
El otro día por la calle una hermosa joven con su acompañante me pararon en para hacerme unas preguntas. Por supuesto les dije, y sin más me pregunta:
¿Qué estudios tiene y a que se dedica?
Le contesté que había estudiado INEF en Barcelona y que me dedicaba a la enseñanza de una forma de vida a través de un Arte de Lucha en la Escuela de Artes Marciales que fundó Mi Maestro en Barcelona hace ahora 45 años, es decir, Karate.
En ese momento observé que esbozaba una sonrisa y le decía a su compañero: que dificultad debe entrañar estudiar Gimnasia y enseñar a dar patadas y puñetazos.
Detenidamente la miré y sonreí. Acto seguido, y tras una breve pausa para reflexionar sobre las palabras que iba a decir, contesté:
SI, soy Licenciado en Educación Física. Y SI, soy Docente (y decente). SI, enseño a pegar, pero en realidad lo que enseño es a pensar. SI, es cierto, no trabajo en una multinacional ni en una gran empresa. Mi espacio de trabajo (por así decirlo), es un lugar que es un Templo en dónde el Ser Humano aprende: Aprende a dar y a ser AMOR. Aprende a no discriminar. Aprende a tratar por igual, con respeto y educación. Aprende a vivir con humildad.
Es cierto, NO soy directivo de ninguna gran empresa ni de nada, pero me ven como un ser humano comprometido y que ama lo que hace.
NO estudié Psicología aunque ayudo a que crean y confíen en sí mismos.
NO estudié Medicina aunque puedo diagnosticar y ayudar a que se curen las enfermedades que les limitan.
NO estudié Oftalmología aunque les ayudo a ver sin mirar, dentro y fuera de si mismos.
NO estudié Ingeniería aunque les ayude a construir puentes en vez de muros que separan más que unen. De esa manera
eden reconocer y recorrer su propio Camino.
NO estudié Arquitectura aunque ayude en la construcción de sus sueños y hacerlos realidad. Participo de una forma activa en la construcción de su Yo verdadero. No juego con arcilla, ayudo a modelar sus posibilidades.
NO tengo horario, pues mientras otros duermen o miran la TV, estoy pensando y sintiendo como puedo mejorar y como puedo hacer para que ellos también lo hagan.
Valoro a Mis Maestros y Profesores, porqué ellos también pasaron anteriormente por alguien, seguramente otro Ser Humano que también les enseñó (solo puedes aprender de alguien que sepa).
LUCHO para que lo que llaman mi profesión (en realidad es mi pasión) sea digna merecedora de reconocimiento. Que para que algunos lleguen a ser lo que son: abogados, arquitectos, médicos, artistas, diseñadores, informáticos…, sean más que un Título: sean SERES HUMANOS.
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
martes, 18 de septiembre de 2012
Creando y Creyendo...
Mis queridos/as amigos/as:
Con la que está cayendo, resulta admirable (e incomprensible) que de vez e cuando escuches que aquel o el otro (fulano y/o mengano) se hayan quedado en la calle, o por el contrario, hayan decidido quedarse en la calle para hacer realidad sus sueños (ojo con lo que sueñas que puede hacerse realidad).
Quiero escribir y escribo, que en el ambiente flota un aire de victimismo que en nada nos ayuda y de que sirve muy poco solo lamentarse. Y ante eso, han surgido unos valientes (Yo personalmente recuerdo cuando veía algún programa en la TV de alguien que había emprendido una nueva vida, dejando y abandonando lo que tenía atrás, como si se hubiese dado un golpe en la cabeza, pero precisamente sin habérselo dado), puesto que hay que ser valientes para emprender algo hoy en día. Es decir, siguen a su corazón e intuición.
El cambio se produce cuando uno se harta de esperar: el momento, que las cosas vayan a mejor, que el Estado ayude, que los hijos se marchen de casa… El momento es y será, cuando uno así lo siente para crear un nuevo marco en el cuadro de su vida, y crear su propia forma de vivir y ganarse la propia vida.
Ese proceso conlleva ante todo escucharse, y para eso, lo primero que uno tiene que hacer es estar callado, ¿cómo vas a escucharte si no paras de hablarte?
Una vez te has sabido escuchar (y anotar en un papel) tus potencialidades, talentos y dones, llega el momento de cultivar y ofrecer, sin pensar en la cosecha a corto o medio, siempre debemos de pensar al tomar éste sendero de la vida, que la cosecha es a largo (más que nada para no equivocarse y errar).
Si bueno, pero que hay de la financiación, y más hoy en día. Cuando uno acomete éste sendero, debe de saber que es de imprudentes lanzarse a grandes metas sin ni tan siquiera haberse planteado un pequeño principio. El dinero siempre llega como una consecuencia y nunca como el fin. Todo depende del intercambio de energía que tengamos con el Universo, atendiendo claro está, a las leyes Universales y Espirituales.
Cuando un ser humano decide ser el responsable de su propia vida, en el horizonte hay varios objetivos y una única meta, sólo se trata de saber en que quieres convertirte realmente (según Jobs).
¿Cómo descubrir el síntoma de que debo (y deseo) cambiar de sendero? Cuando no te sientes realizado haciendo aquello que estás haciendo.
Pero para eso hay que ser valiente, el camino o sendero, es como una rosa, deberás sortear muchas espinas hasta llegar a la flor. Mientras, tú mismo gestionas tú tiempo y lo que haces dentro de él. Las sirenas cantarán, pero no debes caer en ello, déjalas que canten, es lo que mejor saben hacer, que al escucharlas, fracases en tú intento.
La manada acongojada (y acojonada) teme a los emprendedores que no dependen más que de ellos mismos, pues esos son los auténticamente LIBRES, mientras los demás como borregos, sólo saben hacer lo mejor que saben: lamentarse. Y está bien que se quejen y lamenten, en la vida, en el sendero de la vida, debe de haber de todo, y eso es lo bueno, que haya de todo, en la variedad está el gusto. Lo único que digo es que si no estás de acuerdo, no te sientes realizado y no haces nada para cambiar o evolucionar, entonces quéjate, pues en principio, es lo único que te atreves a hacer.
Y si, entiendo y comprendo la enorme cantidad de excusas que siempre podemos llegar a decirnos, más que nada porqué personalmente me las dije, hasta que llegó el día (para ello la pérdida de Mi Maestro fue crucial, lamentable y al que añoraré mientras siga respirando), y entonces, TODO EL UNIVERSO CONSPIRÓ PARA QUE LLEGADO EL DÍA ME ALZASE, EL CORDERO SE HABÍA CONVERTIDO EN LEÓN.
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
Con la que está cayendo, resulta admirable (e incomprensible) que de vez e cuando escuches que aquel o el otro (fulano y/o mengano) se hayan quedado en la calle, o por el contrario, hayan decidido quedarse en la calle para hacer realidad sus sueños (ojo con lo que sueñas que puede hacerse realidad).
Quiero escribir y escribo, que en el ambiente flota un aire de victimismo que en nada nos ayuda y de que sirve muy poco solo lamentarse. Y ante eso, han surgido unos valientes (Yo personalmente recuerdo cuando veía algún programa en la TV de alguien que había emprendido una nueva vida, dejando y abandonando lo que tenía atrás, como si se hubiese dado un golpe en la cabeza, pero precisamente sin habérselo dado), puesto que hay que ser valientes para emprender algo hoy en día. Es decir, siguen a su corazón e intuición.
El cambio se produce cuando uno se harta de esperar: el momento, que las cosas vayan a mejor, que el Estado ayude, que los hijos se marchen de casa… El momento es y será, cuando uno así lo siente para crear un nuevo marco en el cuadro de su vida, y crear su propia forma de vivir y ganarse la propia vida.
Ese proceso conlleva ante todo escucharse, y para eso, lo primero que uno tiene que hacer es estar callado, ¿cómo vas a escucharte si no paras de hablarte?
Una vez te has sabido escuchar (y anotar en un papel) tus potencialidades, talentos y dones, llega el momento de cultivar y ofrecer, sin pensar en la cosecha a corto o medio, siempre debemos de pensar al tomar éste sendero de la vida, que la cosecha es a largo (más que nada para no equivocarse y errar).
Si bueno, pero que hay de la financiación, y más hoy en día. Cuando uno acomete éste sendero, debe de saber que es de imprudentes lanzarse a grandes metas sin ni tan siquiera haberse planteado un pequeño principio. El dinero siempre llega como una consecuencia y nunca como el fin. Todo depende del intercambio de energía que tengamos con el Universo, atendiendo claro está, a las leyes Universales y Espirituales.
Cuando un ser humano decide ser el responsable de su propia vida, en el horizonte hay varios objetivos y una única meta, sólo se trata de saber en que quieres convertirte realmente (según Jobs).
¿Cómo descubrir el síntoma de que debo (y deseo) cambiar de sendero? Cuando no te sientes realizado haciendo aquello que estás haciendo.
Pero para eso hay que ser valiente, el camino o sendero, es como una rosa, deberás sortear muchas espinas hasta llegar a la flor. Mientras, tú mismo gestionas tú tiempo y lo que haces dentro de él. Las sirenas cantarán, pero no debes caer en ello, déjalas que canten, es lo que mejor saben hacer, que al escucharlas, fracases en tú intento.
La manada acongojada (y acojonada) teme a los emprendedores que no dependen más que de ellos mismos, pues esos son los auténticamente LIBRES, mientras los demás como borregos, sólo saben hacer lo mejor que saben: lamentarse. Y está bien que se quejen y lamenten, en la vida, en el sendero de la vida, debe de haber de todo, y eso es lo bueno, que haya de todo, en la variedad está el gusto. Lo único que digo es que si no estás de acuerdo, no te sientes realizado y no haces nada para cambiar o evolucionar, entonces quéjate, pues en principio, es lo único que te atreves a hacer.
Y si, entiendo y comprendo la enorme cantidad de excusas que siempre podemos llegar a decirnos, más que nada porqué personalmente me las dije, hasta que llegó el día (para ello la pérdida de Mi Maestro fue crucial, lamentable y al que añoraré mientras siga respirando), y entonces, TODO EL UNIVERSO CONSPIRÓ PARA QUE LLEGADO EL DÍA ME ALZASE, EL CORDERO SE HABÍA CONVERTIDO EN LEÓN.
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
martes, 21 de agosto de 2012
Reflexión...
Mis queridos/as amigos/as:
El enojo, la ira, el malhumor tiene efectos sobre la salud. Éste mes de Agosto he estado reflexionando sobre la importancia del autocontrol en y de nuestras reacciones. Alcanzar el control de nuestras reacciones depende de uno mismo. Si lo conseguimos, el beneficio es que reinará en nuestra vida y en nuestro entorno la felicidad, la salud y la armonía. Todo fluirá como deseamos, pero depende de nosotros y nuestra propia lucha interna (empieza temblando pero… Empieza).
“Aún después de una semana, no hay signos de ninguna reducción en el efecto”, dicen los investigadores de las Universidades de California y Columbia. Nos preocupamos de la obesidad, del colesterol, de mantener una dieta equilibrada… Pero sobre el enojo, oirás poco y nada. A pesar de que crece hasta alcanzar dimensiones delirantes en nuestra sociedad, daría la impresión de que a fuerza de ser una reacción cada vez más habitual ante la más mínima contrariedad, lo hemos “incorporado” y ya nos parece normal. Pues no lo es, y enojarse tiene efectos definitivos sobre la salud, que van más allá de lo que pensamos.
Estudios recientes demuestran que la presión sanguínea se eleva (con todo lo que conlleva) durante el ataque de enojo y las alteraciones orgánicas siguen reproduciéndose idénticas una semana después, cuando recordamos el suceso original.
El enojo está asociado a un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas y otros problemas de salud y el estudio sugiere que el estrechamiento de las arterias también podría producirse a mayor velocidad en personas que puntúan alto en tests que miden el enojo y la hostilidad.
El cuerpo es como una esponja: además de absorber los nutrientes y energía de los alimentos, también es muy susceptible a almacenar la forma en como sentimos la vida. El enojo es una emoción de resistencia, de control. Se puede manifestar de muchas formas: cuando somos intolerantes, desesperados, tenemos sentimientos de violencia o de venganza. Para no ir más lejos, biológicamente podemos sentir los efectos evidentes de la emoción en nuestro cuerpo si nos observamos, por ejemplo:
• Todo el cuerpo se tensa.
• La sangre circula más lento
• Los músculos y articulaciones se engarrotan.
• Se altera y rompe su equilibrio el sistema cardiovascular, hormonal y nervioso.
• La presión arterial se desequilibra y hay un aumento descontrolado en la frecuencia cardíaca y en la testosterona.
• Se altera la actividad cerebral, especialmente los lóbulos frontal y temporal, de una forma negativa.
• La bilis se derrama dentro del cuerpo, la sangre se envía a la periferia dejando a órganos importantes sin sangre.
Si nos imaginamos que todos estos efectos suceden una, dos, tres o hasta más veces al día, si nos imaginamos que estos efectos están en nuestro cuerpo una semana, dos meses, 10 años, 40 años… ¿Cómo podría sentirse el cuerpo después de estar sufriendo este desgaste severo interior? Y a esto no se le ha agregado los síntomas que producen el miedo o la tensión, por ejemplo, que aunque son muy similares a los efectos del enojo, son muchas veces más acentuadas.
En realidad no es que este mal enfadarse o sentir miedo, ansiedad, etc. El problema es que, como no sabemos que hacer con lo que sentimos, muchas veces guardamos el enojo, la ira, o lo disfrazamos u ocultamos, así como el miedo y la tensión. Pero el cuerpo no miente. El cuerpo refleja tarde o temprano todo lo que hemos sentido por dentro: si has estado tenso, por ejemplo, o has querido controlar frecuentemente las situaciones o a las personas, entonces lo más probable es que tus articulaciones, por ejemplo, padezcan de endurecimiento y dolor ¡están cansadas y agotadas de estar bajo una severa tensión!
Así mismo, si las emociones que predominan en tu vida son, por ejemplo, de incertidumbre o miedo, lo más seguro es que padezcas de gastritis o problemas del estómago o intestinales, o podría degenerar en problemas de vista o nerviosos. La decepción o desilusión, por otro lado, pueden degenerar en diabetes o lupus, o anemia e incluso infecciones severas. La tensión y el agotamiento de sentir la vida se guarda como piedritas en el almacén de nuestro cuerpo. Incluso aquellas emociones que creemos olvidadas de tiempo atrás, muchas veces aun siguen ahí, creando tensión y dolor emocional en nuestras vidas.
Es por eso la importancia de comprender lo que sentimos. Muchas veces vivimos tan deprisa que no nos damos el tiempo de asimilar lo que sentimos y vivimos, evadimos los mensajes tan valiosos que nos quieren dar las emociones, las cuales lo único que quieren es llevarnos a que nos conozcamos y nos comprendamos mejor como seres humanos. Si sientes que te desesperas a menudo, si tienes problemas de ansiedad o nerviosismo, puedes empezar a practicar alguna actividad que te ayude a canalizar esta energía emocional. La meditación, el yoga y tai-chi son actividades especialmente efectivas, así como el Karate, el cual es muy bueno para descargar la energía del enojo.
Muchas veces no basta con descargar la emoción, es necesario que leas lecturas que te retroalimenten y te hagan sentir mejor, y te den nuevas perspectivas de la vida para que te conozcas y sientas más libre y confiado contigo mismo y con todo lo demás.
Como controlar el enojo mediante cinco técnicas y no permitir que este sentimiento dañe tu salud física, mental y/o espiritual:
1. Acepta las cosas que no puedes cambiar. Ya sea porque no tienen solución o porque no depende de nosotros. Recuerda que nadie tiene el poder de cambiar a otra persona (más que cambiar Yo personalmente prefiero la palabra evolucionar), y menos si ésta no quiere.
2.- Evita ser un eslabón en la cadena de agresión y enojo. Con frecuencia el enojo no manejado y no expresado adecuadamente, tiene ciertas secuelas. Entre ellas, desquitarnos con otras personas .Para saber cómo controlar el enojo es necesario que sepas que es injusto descargar tu ira con terceros. Lo ideal es que no discutas con nadie en ese momento. Respira y mantén la cabeza "fría"; cuando estamos enojados, somos más incisivos y podemos arrepentirnos de nuestros actos.
3.- Date un tiempo de pensar antes de actuar. No podemos dejar los problemas sin resolver, ni el enojo sin manejar, porque siguen surgiendo una y otra vez, creando nuevas dificultades. Por eso es importante hablar y aclarar las cosas con la persona involucrada. Evita, durante ese tiempo, tener pensamientos que mantengan tu coraje.
4.- Desarrolla tu empatía. Esto significa comprender a la otra persona, "ponerse en sus zapatos". Cuando realmente podemos hacerlo, al saber de sus necesidades, sentimientos y pensamientos, podemos entender la razón de su conducta, lo cual no significa "aceptar lo que hace", pero si te ayudará a cambiar tu perspectiva y a eliminar el enojo.
5.- No lo tomes personal. No pienses que cuando alguien se enoja contigo es porque quiere lastimarte. No podemos adivinar el pensamiento y por lo tanto, la intención de la gente. Recuerda que no todo lo que sucede está relacionado con nosotros, aunque a veces es lo que pensamos. Si seguimos actuando así, vamos a sufrir innecesariamente.
Y no olvides que TODO, siempre depende de ti… Lo fácil es depender de los demás.
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
El enojo, la ira, el malhumor tiene efectos sobre la salud. Éste mes de Agosto he estado reflexionando sobre la importancia del autocontrol en y de nuestras reacciones. Alcanzar el control de nuestras reacciones depende de uno mismo. Si lo conseguimos, el beneficio es que reinará en nuestra vida y en nuestro entorno la felicidad, la salud y la armonía. Todo fluirá como deseamos, pero depende de nosotros y nuestra propia lucha interna (empieza temblando pero… Empieza).
“Aún después de una semana, no hay signos de ninguna reducción en el efecto”, dicen los investigadores de las Universidades de California y Columbia. Nos preocupamos de la obesidad, del colesterol, de mantener una dieta equilibrada… Pero sobre el enojo, oirás poco y nada. A pesar de que crece hasta alcanzar dimensiones delirantes en nuestra sociedad, daría la impresión de que a fuerza de ser una reacción cada vez más habitual ante la más mínima contrariedad, lo hemos “incorporado” y ya nos parece normal. Pues no lo es, y enojarse tiene efectos definitivos sobre la salud, que van más allá de lo que pensamos.
Estudios recientes demuestran que la presión sanguínea se eleva (con todo lo que conlleva) durante el ataque de enojo y las alteraciones orgánicas siguen reproduciéndose idénticas una semana después, cuando recordamos el suceso original.
El enojo está asociado a un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas y otros problemas de salud y el estudio sugiere que el estrechamiento de las arterias también podría producirse a mayor velocidad en personas que puntúan alto en tests que miden el enojo y la hostilidad.
El cuerpo es como una esponja: además de absorber los nutrientes y energía de los alimentos, también es muy susceptible a almacenar la forma en como sentimos la vida. El enojo es una emoción de resistencia, de control. Se puede manifestar de muchas formas: cuando somos intolerantes, desesperados, tenemos sentimientos de violencia o de venganza. Para no ir más lejos, biológicamente podemos sentir los efectos evidentes de la emoción en nuestro cuerpo si nos observamos, por ejemplo:
• Todo el cuerpo se tensa.
• La sangre circula más lento
• Los músculos y articulaciones se engarrotan.
• Se altera y rompe su equilibrio el sistema cardiovascular, hormonal y nervioso.
• La presión arterial se desequilibra y hay un aumento descontrolado en la frecuencia cardíaca y en la testosterona.
• Se altera la actividad cerebral, especialmente los lóbulos frontal y temporal, de una forma negativa.
• La bilis se derrama dentro del cuerpo, la sangre se envía a la periferia dejando a órganos importantes sin sangre.
Si nos imaginamos que todos estos efectos suceden una, dos, tres o hasta más veces al día, si nos imaginamos que estos efectos están en nuestro cuerpo una semana, dos meses, 10 años, 40 años… ¿Cómo podría sentirse el cuerpo después de estar sufriendo este desgaste severo interior? Y a esto no se le ha agregado los síntomas que producen el miedo o la tensión, por ejemplo, que aunque son muy similares a los efectos del enojo, son muchas veces más acentuadas.
En realidad no es que este mal enfadarse o sentir miedo, ansiedad, etc. El problema es que, como no sabemos que hacer con lo que sentimos, muchas veces guardamos el enojo, la ira, o lo disfrazamos u ocultamos, así como el miedo y la tensión. Pero el cuerpo no miente. El cuerpo refleja tarde o temprano todo lo que hemos sentido por dentro: si has estado tenso, por ejemplo, o has querido controlar frecuentemente las situaciones o a las personas, entonces lo más probable es que tus articulaciones, por ejemplo, padezcan de endurecimiento y dolor ¡están cansadas y agotadas de estar bajo una severa tensión!
Así mismo, si las emociones que predominan en tu vida son, por ejemplo, de incertidumbre o miedo, lo más seguro es que padezcas de gastritis o problemas del estómago o intestinales, o podría degenerar en problemas de vista o nerviosos. La decepción o desilusión, por otro lado, pueden degenerar en diabetes o lupus, o anemia e incluso infecciones severas. La tensión y el agotamiento de sentir la vida se guarda como piedritas en el almacén de nuestro cuerpo. Incluso aquellas emociones que creemos olvidadas de tiempo atrás, muchas veces aun siguen ahí, creando tensión y dolor emocional en nuestras vidas.
Es por eso la importancia de comprender lo que sentimos. Muchas veces vivimos tan deprisa que no nos damos el tiempo de asimilar lo que sentimos y vivimos, evadimos los mensajes tan valiosos que nos quieren dar las emociones, las cuales lo único que quieren es llevarnos a que nos conozcamos y nos comprendamos mejor como seres humanos. Si sientes que te desesperas a menudo, si tienes problemas de ansiedad o nerviosismo, puedes empezar a practicar alguna actividad que te ayude a canalizar esta energía emocional. La meditación, el yoga y tai-chi son actividades especialmente efectivas, así como el Karate, el cual es muy bueno para descargar la energía del enojo.
Muchas veces no basta con descargar la emoción, es necesario que leas lecturas que te retroalimenten y te hagan sentir mejor, y te den nuevas perspectivas de la vida para que te conozcas y sientas más libre y confiado contigo mismo y con todo lo demás.
Como controlar el enojo mediante cinco técnicas y no permitir que este sentimiento dañe tu salud física, mental y/o espiritual:
1. Acepta las cosas que no puedes cambiar. Ya sea porque no tienen solución o porque no depende de nosotros. Recuerda que nadie tiene el poder de cambiar a otra persona (más que cambiar Yo personalmente prefiero la palabra evolucionar), y menos si ésta no quiere.
2.- Evita ser un eslabón en la cadena de agresión y enojo. Con frecuencia el enojo no manejado y no expresado adecuadamente, tiene ciertas secuelas. Entre ellas, desquitarnos con otras personas .Para saber cómo controlar el enojo es necesario que sepas que es injusto descargar tu ira con terceros. Lo ideal es que no discutas con nadie en ese momento. Respira y mantén la cabeza "fría"; cuando estamos enojados, somos más incisivos y podemos arrepentirnos de nuestros actos.
3.- Date un tiempo de pensar antes de actuar. No podemos dejar los problemas sin resolver, ni el enojo sin manejar, porque siguen surgiendo una y otra vez, creando nuevas dificultades. Por eso es importante hablar y aclarar las cosas con la persona involucrada. Evita, durante ese tiempo, tener pensamientos que mantengan tu coraje.
4.- Desarrolla tu empatía. Esto significa comprender a la otra persona, "ponerse en sus zapatos". Cuando realmente podemos hacerlo, al saber de sus necesidades, sentimientos y pensamientos, podemos entender la razón de su conducta, lo cual no significa "aceptar lo que hace", pero si te ayudará a cambiar tu perspectiva y a eliminar el enojo.
5.- No lo tomes personal. No pienses que cuando alguien se enoja contigo es porque quiere lastimarte. No podemos adivinar el pensamiento y por lo tanto, la intención de la gente. Recuerda que no todo lo que sucede está relacionado con nosotros, aunque a veces es lo que pensamos. Si seguimos actuando así, vamos a sufrir innecesariamente.
Y no olvides que TODO, siempre depende de ti… Lo fácil es depender de los demás.
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
domingo, 1 de julio de 2012
En el País del Sol Naciente...
Mis queridos/as amigos/as:
Ya hace tres semanas que regresé del País del Sol Naciente. En principio, y sin lugar a dudas, uno de los mejores viajes de mi vida. Evidentemente el de Israel, fue también un viaje espiritualmente excepcional, fantástico. Pero éste, ha sido único, genial, tanto a nivel espiritual como de experiencias.
Estar en el País dónde se unificó y se le puso nombre a una serie de técnicas a manos vacías o desnudas (eso significa KARATE: mano vacía), y de ahí, al mundo entero, es algo digno.
Debo confesar que todo aquello que me hacía cierto respeto, al final, haciendo las cosas de la única manera que en principio deberían de hacerse, aclaro, BIEN, pues sigo creyendo que todos sabemos hacerlas BIEN, sólo que hacerlas de la otra manera es más fácil, no conlleva integración ni integridad.
Habían abierto tantas expectativas, habían comentado tantas cosas del hacer del Karate en Japón, que uno iba casi medio diciéndose y preguntándose: “¿estaré a la altura?”… Pues debo de confesaros de que SI.Y apreciado Dani, tengo que decirte que ese instinto de autosuperación de los japoneses, es verdaderamente increíble. Pero el mío también lo es, y se dieron buena cuenta de ello. Les costaba creerse que Mi Maestro no fuera japonés, con lo que muchas veces, no depende del Alumno, sino del Maestro y de sus enseñanzas. Y el Karate te enseña a auto superarte cada día, pero no con un oponente cualquiera, sino con el mejor que puedas tener siempre: a ti mismo.
La verdad, todo es increíble en Japón. Mi primer viaje a Asia, y encima a Japón. A un País dónde aquello que tanto amo es algo que lo consideran Arte y NO deporte. De hecho es un Arte. Dominarse a si mismo, utilizando las técnicas y la educación física simplemente como un vehículo para llegar a SER (uno mismo con todo).
No quisiera centrarme en esto, ya tendré más tiempo. Ahora quisiera escribiros que es un País con mucha autodisciplina, mucha conciencia de grupo, todos a una para salir adelante. Pero por el contrario, también es un País de muchas carencias emocionales y afectivas comunicativas.
Son un pueblo extremadamente amable, y agradecido. Su cultura del esfuerzo se concentra en: para gozar, primero debes de esforzarte. Sin esfuerzo no hay superación.
Vamos como en Occidente, dónde lo primero que queremos es obtener las cosas ya y encima sin esfuerzo, es decir, directamente al gozo y al disfrute. Ese valor lo hemos perdido, y ahora con el tema de la crisis, la palabra ESFUERZO está en boca de aquellos que se dicen los que nos sacarán, pero ellos ahí, sin esforzarse y pidiendo al pueblo soberano que si lo haga.
Como dicen ellos: al problema le buscamos la solución, y en Occidente, buscan el problema a la solución.
No quiero halagar esa forma de vida, pues como comentaba antes, poseen demasiadas carencias afectivas, y recordemos la historia, hasta hace poco, Japón era un País cerrado al mundo, con lo que su cultura, sus costumbres medievales estaban prácticamente intactas. Mientras en Occidente, con la evolución, todo lo que admiramos de su cultura, aquí la habíamos perdido y despreciado en pos de la modernidad.
Ellos conviven armónicamente respetando su historia, preservándola y combinándola con la modernidad. No olvidan, simplemente para seguir avanzando, lo negativo intentan limpiarlo cuánto antes, embelleciendo todo lo que les hace estar bien.
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
Ya hace tres semanas que regresé del País del Sol Naciente. En principio, y sin lugar a dudas, uno de los mejores viajes de mi vida. Evidentemente el de Israel, fue también un viaje espiritualmente excepcional, fantástico. Pero éste, ha sido único, genial, tanto a nivel espiritual como de experiencias.
Estar en el País dónde se unificó y se le puso nombre a una serie de técnicas a manos vacías o desnudas (eso significa KARATE: mano vacía), y de ahí, al mundo entero, es algo digno.
Debo confesar que todo aquello que me hacía cierto respeto, al final, haciendo las cosas de la única manera que en principio deberían de hacerse, aclaro, BIEN, pues sigo creyendo que todos sabemos hacerlas BIEN, sólo que hacerlas de la otra manera es más fácil, no conlleva integración ni integridad.
Habían abierto tantas expectativas, habían comentado tantas cosas del hacer del Karate en Japón, que uno iba casi medio diciéndose y preguntándose: “¿estaré a la altura?”… Pues debo de confesaros de que SI.Y apreciado Dani, tengo que decirte que ese instinto de autosuperación de los japoneses, es verdaderamente increíble. Pero el mío también lo es, y se dieron buena cuenta de ello. Les costaba creerse que Mi Maestro no fuera japonés, con lo que muchas veces, no depende del Alumno, sino del Maestro y de sus enseñanzas. Y el Karate te enseña a auto superarte cada día, pero no con un oponente cualquiera, sino con el mejor que puedas tener siempre: a ti mismo.
La verdad, todo es increíble en Japón. Mi primer viaje a Asia, y encima a Japón. A un País dónde aquello que tanto amo es algo que lo consideran Arte y NO deporte. De hecho es un Arte. Dominarse a si mismo, utilizando las técnicas y la educación física simplemente como un vehículo para llegar a SER (uno mismo con todo).
No quisiera centrarme en esto, ya tendré más tiempo. Ahora quisiera escribiros que es un País con mucha autodisciplina, mucha conciencia de grupo, todos a una para salir adelante. Pero por el contrario, también es un País de muchas carencias emocionales y afectivas comunicativas.
Son un pueblo extremadamente amable, y agradecido. Su cultura del esfuerzo se concentra en: para gozar, primero debes de esforzarte. Sin esfuerzo no hay superación.
Vamos como en Occidente, dónde lo primero que queremos es obtener las cosas ya y encima sin esfuerzo, es decir, directamente al gozo y al disfrute. Ese valor lo hemos perdido, y ahora con el tema de la crisis, la palabra ESFUERZO está en boca de aquellos que se dicen los que nos sacarán, pero ellos ahí, sin esforzarse y pidiendo al pueblo soberano que si lo haga.
Como dicen ellos: al problema le buscamos la solución, y en Occidente, buscan el problema a la solución.
No quiero halagar esa forma de vida, pues como comentaba antes, poseen demasiadas carencias afectivas, y recordemos la historia, hasta hace poco, Japón era un País cerrado al mundo, con lo que su cultura, sus costumbres medievales estaban prácticamente intactas. Mientras en Occidente, con la evolución, todo lo que admiramos de su cultura, aquí la habíamos perdido y despreciado en pos de la modernidad.
Ellos conviven armónicamente respetando su historia, preservándola y combinándola con la modernidad. No olvidan, simplemente para seguir avanzando, lo negativo intentan limpiarlo cuánto antes, embelleciendo todo lo que les hace estar bien.
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
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