Mis queridos/as amigos/as:
El otro día por la calle una hermosa joven con su acompañante me pararon en para hacerme unas preguntas. Por supuesto les dije, y sin más me pregunta:
¿Qué estudios tiene y a que se dedica?
Le contesté que había estudiado INEF en Barcelona y que me dedicaba a la enseñanza de una forma de vida a través de un Arte de Lucha en la Escuela de Artes Marciales que fundó Mi Maestro en Barcelona hace ahora 45 años, es decir, Karate.
En ese momento observé que esbozaba una sonrisa y le decía a su compañero: que dificultad debe entrañar estudiar Gimnasia y enseñar a dar patadas y puñetazos.
Detenidamente la miré y sonreí. Acto seguido, y tras una breve pausa para reflexionar sobre las palabras que iba a decir, contesté:
SI, soy Licenciado en Educación Física. Y SI, soy Docente (y decente). SI, enseño a pegar, pero en realidad lo que enseño es a pensar. SI, es cierto, no trabajo en una multinacional ni en una gran empresa. Mi espacio de trabajo (por así decirlo), es un lugar que es un Templo en dónde el Ser Humano aprende: Aprende a dar y a ser AMOR. Aprende a no discriminar. Aprende a tratar por igual, con respeto y educación. Aprende a vivir con humildad.
Es cierto, NO soy directivo de ninguna gran empresa ni de nada, pero me ven como un ser humano comprometido y que ama lo que hace.
NO estudié Psicología aunque ayudo a que crean y confíen en sí mismos.
NO estudié Medicina aunque puedo diagnosticar y ayudar a que se curen las enfermedades que les limitan.
NO estudié Oftalmología aunque les ayudo a ver sin mirar, dentro y fuera de si mismos.
NO estudié Ingeniería aunque les ayude a construir puentes en vez de muros que separan más que unen. De esa manera
eden reconocer y recorrer su propio Camino.
NO estudié Arquitectura aunque ayude en la construcción de sus sueños y hacerlos realidad. Participo de una forma activa en la construcción de su Yo verdadero. No juego con arcilla, ayudo a modelar sus posibilidades.
NO tengo horario, pues mientras otros duermen o miran la TV, estoy pensando y sintiendo como puedo mejorar y como puedo hacer para que ellos también lo hagan.
Valoro a Mis Maestros y Profesores, porqué ellos también pasaron anteriormente por alguien, seguramente otro Ser Humano que también les enseñó (solo puedes aprender de alguien que sepa).
LUCHO para que lo que llaman mi profesión (en realidad es mi pasión) sea digna merecedora de reconocimiento. Que para que algunos lleguen a ser lo que son: abogados, arquitectos, médicos, artistas, diseñadores, informáticos…, sean más que un Título: sean SERES HUMANOS.
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
domingo, 7 de octubre de 2012
martes, 18 de septiembre de 2012
Creando y Creyendo...
Mis queridos/as amigos/as:
Con la que está cayendo, resulta admirable (e incomprensible) que de vez e cuando escuches que aquel o el otro (fulano y/o mengano) se hayan quedado en la calle, o por el contrario, hayan decidido quedarse en la calle para hacer realidad sus sueños (ojo con lo que sueñas que puede hacerse realidad).
Quiero escribir y escribo, que en el ambiente flota un aire de victimismo que en nada nos ayuda y de que sirve muy poco solo lamentarse. Y ante eso, han surgido unos valientes (Yo personalmente recuerdo cuando veía algún programa en la TV de alguien que había emprendido una nueva vida, dejando y abandonando lo que tenía atrás, como si se hubiese dado un golpe en la cabeza, pero precisamente sin habérselo dado), puesto que hay que ser valientes para emprender algo hoy en día. Es decir, siguen a su corazón e intuición.
El cambio se produce cuando uno se harta de esperar: el momento, que las cosas vayan a mejor, que el Estado ayude, que los hijos se marchen de casa… El momento es y será, cuando uno así lo siente para crear un nuevo marco en el cuadro de su vida, y crear su propia forma de vivir y ganarse la propia vida.
Ese proceso conlleva ante todo escucharse, y para eso, lo primero que uno tiene que hacer es estar callado, ¿cómo vas a escucharte si no paras de hablarte?
Una vez te has sabido escuchar (y anotar en un papel) tus potencialidades, talentos y dones, llega el momento de cultivar y ofrecer, sin pensar en la cosecha a corto o medio, siempre debemos de pensar al tomar éste sendero de la vida, que la cosecha es a largo (más que nada para no equivocarse y errar).
Si bueno, pero que hay de la financiación, y más hoy en día. Cuando uno acomete éste sendero, debe de saber que es de imprudentes lanzarse a grandes metas sin ni tan siquiera haberse planteado un pequeño principio. El dinero siempre llega como una consecuencia y nunca como el fin. Todo depende del intercambio de energía que tengamos con el Universo, atendiendo claro está, a las leyes Universales y Espirituales.
Cuando un ser humano decide ser el responsable de su propia vida, en el horizonte hay varios objetivos y una única meta, sólo se trata de saber en que quieres convertirte realmente (según Jobs).
¿Cómo descubrir el síntoma de que debo (y deseo) cambiar de sendero? Cuando no te sientes realizado haciendo aquello que estás haciendo.
Pero para eso hay que ser valiente, el camino o sendero, es como una rosa, deberás sortear muchas espinas hasta llegar a la flor. Mientras, tú mismo gestionas tú tiempo y lo que haces dentro de él. Las sirenas cantarán, pero no debes caer en ello, déjalas que canten, es lo que mejor saben hacer, que al escucharlas, fracases en tú intento.
La manada acongojada (y acojonada) teme a los emprendedores que no dependen más que de ellos mismos, pues esos son los auténticamente LIBRES, mientras los demás como borregos, sólo saben hacer lo mejor que saben: lamentarse. Y está bien que se quejen y lamenten, en la vida, en el sendero de la vida, debe de haber de todo, y eso es lo bueno, que haya de todo, en la variedad está el gusto. Lo único que digo es que si no estás de acuerdo, no te sientes realizado y no haces nada para cambiar o evolucionar, entonces quéjate, pues en principio, es lo único que te atreves a hacer.
Y si, entiendo y comprendo la enorme cantidad de excusas que siempre podemos llegar a decirnos, más que nada porqué personalmente me las dije, hasta que llegó el día (para ello la pérdida de Mi Maestro fue crucial, lamentable y al que añoraré mientras siga respirando), y entonces, TODO EL UNIVERSO CONSPIRÓ PARA QUE LLEGADO EL DÍA ME ALZASE, EL CORDERO SE HABÍA CONVERTIDO EN LEÓN.
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
Con la que está cayendo, resulta admirable (e incomprensible) que de vez e cuando escuches que aquel o el otro (fulano y/o mengano) se hayan quedado en la calle, o por el contrario, hayan decidido quedarse en la calle para hacer realidad sus sueños (ojo con lo que sueñas que puede hacerse realidad).
Quiero escribir y escribo, que en el ambiente flota un aire de victimismo que en nada nos ayuda y de que sirve muy poco solo lamentarse. Y ante eso, han surgido unos valientes (Yo personalmente recuerdo cuando veía algún programa en la TV de alguien que había emprendido una nueva vida, dejando y abandonando lo que tenía atrás, como si se hubiese dado un golpe en la cabeza, pero precisamente sin habérselo dado), puesto que hay que ser valientes para emprender algo hoy en día. Es decir, siguen a su corazón e intuición.
El cambio se produce cuando uno se harta de esperar: el momento, que las cosas vayan a mejor, que el Estado ayude, que los hijos se marchen de casa… El momento es y será, cuando uno así lo siente para crear un nuevo marco en el cuadro de su vida, y crear su propia forma de vivir y ganarse la propia vida.
Ese proceso conlleva ante todo escucharse, y para eso, lo primero que uno tiene que hacer es estar callado, ¿cómo vas a escucharte si no paras de hablarte?
Una vez te has sabido escuchar (y anotar en un papel) tus potencialidades, talentos y dones, llega el momento de cultivar y ofrecer, sin pensar en la cosecha a corto o medio, siempre debemos de pensar al tomar éste sendero de la vida, que la cosecha es a largo (más que nada para no equivocarse y errar).
Si bueno, pero que hay de la financiación, y más hoy en día. Cuando uno acomete éste sendero, debe de saber que es de imprudentes lanzarse a grandes metas sin ni tan siquiera haberse planteado un pequeño principio. El dinero siempre llega como una consecuencia y nunca como el fin. Todo depende del intercambio de energía que tengamos con el Universo, atendiendo claro está, a las leyes Universales y Espirituales.
Cuando un ser humano decide ser el responsable de su propia vida, en el horizonte hay varios objetivos y una única meta, sólo se trata de saber en que quieres convertirte realmente (según Jobs).
¿Cómo descubrir el síntoma de que debo (y deseo) cambiar de sendero? Cuando no te sientes realizado haciendo aquello que estás haciendo.
Pero para eso hay que ser valiente, el camino o sendero, es como una rosa, deberás sortear muchas espinas hasta llegar a la flor. Mientras, tú mismo gestionas tú tiempo y lo que haces dentro de él. Las sirenas cantarán, pero no debes caer en ello, déjalas que canten, es lo que mejor saben hacer, que al escucharlas, fracases en tú intento.
La manada acongojada (y acojonada) teme a los emprendedores que no dependen más que de ellos mismos, pues esos son los auténticamente LIBRES, mientras los demás como borregos, sólo saben hacer lo mejor que saben: lamentarse. Y está bien que se quejen y lamenten, en la vida, en el sendero de la vida, debe de haber de todo, y eso es lo bueno, que haya de todo, en la variedad está el gusto. Lo único que digo es que si no estás de acuerdo, no te sientes realizado y no haces nada para cambiar o evolucionar, entonces quéjate, pues en principio, es lo único que te atreves a hacer.
Y si, entiendo y comprendo la enorme cantidad de excusas que siempre podemos llegar a decirnos, más que nada porqué personalmente me las dije, hasta que llegó el día (para ello la pérdida de Mi Maestro fue crucial, lamentable y al que añoraré mientras siga respirando), y entonces, TODO EL UNIVERSO CONSPIRÓ PARA QUE LLEGADO EL DÍA ME ALZASE, EL CORDERO SE HABÍA CONVERTIDO EN LEÓN.
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
martes, 21 de agosto de 2012
Reflexión...
Mis queridos/as amigos/as:
El enojo, la ira, el malhumor tiene efectos sobre la salud. Éste mes de Agosto he estado reflexionando sobre la importancia del autocontrol en y de nuestras reacciones. Alcanzar el control de nuestras reacciones depende de uno mismo. Si lo conseguimos, el beneficio es que reinará en nuestra vida y en nuestro entorno la felicidad, la salud y la armonía. Todo fluirá como deseamos, pero depende de nosotros y nuestra propia lucha interna (empieza temblando pero… Empieza).
“Aún después de una semana, no hay signos de ninguna reducción en el efecto”, dicen los investigadores de las Universidades de California y Columbia. Nos preocupamos de la obesidad, del colesterol, de mantener una dieta equilibrada… Pero sobre el enojo, oirás poco y nada. A pesar de que crece hasta alcanzar dimensiones delirantes en nuestra sociedad, daría la impresión de que a fuerza de ser una reacción cada vez más habitual ante la más mínima contrariedad, lo hemos “incorporado” y ya nos parece normal. Pues no lo es, y enojarse tiene efectos definitivos sobre la salud, que van más allá de lo que pensamos.
Estudios recientes demuestran que la presión sanguínea se eleva (con todo lo que conlleva) durante el ataque de enojo y las alteraciones orgánicas siguen reproduciéndose idénticas una semana después, cuando recordamos el suceso original.
El enojo está asociado a un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas y otros problemas de salud y el estudio sugiere que el estrechamiento de las arterias también podría producirse a mayor velocidad en personas que puntúan alto en tests que miden el enojo y la hostilidad.
El cuerpo es como una esponja: además de absorber los nutrientes y energía de los alimentos, también es muy susceptible a almacenar la forma en como sentimos la vida. El enojo es una emoción de resistencia, de control. Se puede manifestar de muchas formas: cuando somos intolerantes, desesperados, tenemos sentimientos de violencia o de venganza. Para no ir más lejos, biológicamente podemos sentir los efectos evidentes de la emoción en nuestro cuerpo si nos observamos, por ejemplo:
• Todo el cuerpo se tensa.
• La sangre circula más lento
• Los músculos y articulaciones se engarrotan.
• Se altera y rompe su equilibrio el sistema cardiovascular, hormonal y nervioso.
• La presión arterial se desequilibra y hay un aumento descontrolado en la frecuencia cardíaca y en la testosterona.
• Se altera la actividad cerebral, especialmente los lóbulos frontal y temporal, de una forma negativa.
• La bilis se derrama dentro del cuerpo, la sangre se envía a la periferia dejando a órganos importantes sin sangre.
Si nos imaginamos que todos estos efectos suceden una, dos, tres o hasta más veces al día, si nos imaginamos que estos efectos están en nuestro cuerpo una semana, dos meses, 10 años, 40 años… ¿Cómo podría sentirse el cuerpo después de estar sufriendo este desgaste severo interior? Y a esto no se le ha agregado los síntomas que producen el miedo o la tensión, por ejemplo, que aunque son muy similares a los efectos del enojo, son muchas veces más acentuadas.
En realidad no es que este mal enfadarse o sentir miedo, ansiedad, etc. El problema es que, como no sabemos que hacer con lo que sentimos, muchas veces guardamos el enojo, la ira, o lo disfrazamos u ocultamos, así como el miedo y la tensión. Pero el cuerpo no miente. El cuerpo refleja tarde o temprano todo lo que hemos sentido por dentro: si has estado tenso, por ejemplo, o has querido controlar frecuentemente las situaciones o a las personas, entonces lo más probable es que tus articulaciones, por ejemplo, padezcan de endurecimiento y dolor ¡están cansadas y agotadas de estar bajo una severa tensión!
Así mismo, si las emociones que predominan en tu vida son, por ejemplo, de incertidumbre o miedo, lo más seguro es que padezcas de gastritis o problemas del estómago o intestinales, o podría degenerar en problemas de vista o nerviosos. La decepción o desilusión, por otro lado, pueden degenerar en diabetes o lupus, o anemia e incluso infecciones severas. La tensión y el agotamiento de sentir la vida se guarda como piedritas en el almacén de nuestro cuerpo. Incluso aquellas emociones que creemos olvidadas de tiempo atrás, muchas veces aun siguen ahí, creando tensión y dolor emocional en nuestras vidas.
Es por eso la importancia de comprender lo que sentimos. Muchas veces vivimos tan deprisa que no nos damos el tiempo de asimilar lo que sentimos y vivimos, evadimos los mensajes tan valiosos que nos quieren dar las emociones, las cuales lo único que quieren es llevarnos a que nos conozcamos y nos comprendamos mejor como seres humanos. Si sientes que te desesperas a menudo, si tienes problemas de ansiedad o nerviosismo, puedes empezar a practicar alguna actividad que te ayude a canalizar esta energía emocional. La meditación, el yoga y tai-chi son actividades especialmente efectivas, así como el Karate, el cual es muy bueno para descargar la energía del enojo.
Muchas veces no basta con descargar la emoción, es necesario que leas lecturas que te retroalimenten y te hagan sentir mejor, y te den nuevas perspectivas de la vida para que te conozcas y sientas más libre y confiado contigo mismo y con todo lo demás.
Como controlar el enojo mediante cinco técnicas y no permitir que este sentimiento dañe tu salud física, mental y/o espiritual:
1. Acepta las cosas que no puedes cambiar. Ya sea porque no tienen solución o porque no depende de nosotros. Recuerda que nadie tiene el poder de cambiar a otra persona (más que cambiar Yo personalmente prefiero la palabra evolucionar), y menos si ésta no quiere.
2.- Evita ser un eslabón en la cadena de agresión y enojo. Con frecuencia el enojo no manejado y no expresado adecuadamente, tiene ciertas secuelas. Entre ellas, desquitarnos con otras personas .Para saber cómo controlar el enojo es necesario que sepas que es injusto descargar tu ira con terceros. Lo ideal es que no discutas con nadie en ese momento. Respira y mantén la cabeza "fría"; cuando estamos enojados, somos más incisivos y podemos arrepentirnos de nuestros actos.
3.- Date un tiempo de pensar antes de actuar. No podemos dejar los problemas sin resolver, ni el enojo sin manejar, porque siguen surgiendo una y otra vez, creando nuevas dificultades. Por eso es importante hablar y aclarar las cosas con la persona involucrada. Evita, durante ese tiempo, tener pensamientos que mantengan tu coraje.
4.- Desarrolla tu empatía. Esto significa comprender a la otra persona, "ponerse en sus zapatos". Cuando realmente podemos hacerlo, al saber de sus necesidades, sentimientos y pensamientos, podemos entender la razón de su conducta, lo cual no significa "aceptar lo que hace", pero si te ayudará a cambiar tu perspectiva y a eliminar el enojo.
5.- No lo tomes personal. No pienses que cuando alguien se enoja contigo es porque quiere lastimarte. No podemos adivinar el pensamiento y por lo tanto, la intención de la gente. Recuerda que no todo lo que sucede está relacionado con nosotros, aunque a veces es lo que pensamos. Si seguimos actuando así, vamos a sufrir innecesariamente.
Y no olvides que TODO, siempre depende de ti… Lo fácil es depender de los demás.
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
El enojo, la ira, el malhumor tiene efectos sobre la salud. Éste mes de Agosto he estado reflexionando sobre la importancia del autocontrol en y de nuestras reacciones. Alcanzar el control de nuestras reacciones depende de uno mismo. Si lo conseguimos, el beneficio es que reinará en nuestra vida y en nuestro entorno la felicidad, la salud y la armonía. Todo fluirá como deseamos, pero depende de nosotros y nuestra propia lucha interna (empieza temblando pero… Empieza).
“Aún después de una semana, no hay signos de ninguna reducción en el efecto”, dicen los investigadores de las Universidades de California y Columbia. Nos preocupamos de la obesidad, del colesterol, de mantener una dieta equilibrada… Pero sobre el enojo, oirás poco y nada. A pesar de que crece hasta alcanzar dimensiones delirantes en nuestra sociedad, daría la impresión de que a fuerza de ser una reacción cada vez más habitual ante la más mínima contrariedad, lo hemos “incorporado” y ya nos parece normal. Pues no lo es, y enojarse tiene efectos definitivos sobre la salud, que van más allá de lo que pensamos.
Estudios recientes demuestran que la presión sanguínea se eleva (con todo lo que conlleva) durante el ataque de enojo y las alteraciones orgánicas siguen reproduciéndose idénticas una semana después, cuando recordamos el suceso original.
El enojo está asociado a un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas y otros problemas de salud y el estudio sugiere que el estrechamiento de las arterias también podría producirse a mayor velocidad en personas que puntúan alto en tests que miden el enojo y la hostilidad.
El cuerpo es como una esponja: además de absorber los nutrientes y energía de los alimentos, también es muy susceptible a almacenar la forma en como sentimos la vida. El enojo es una emoción de resistencia, de control. Se puede manifestar de muchas formas: cuando somos intolerantes, desesperados, tenemos sentimientos de violencia o de venganza. Para no ir más lejos, biológicamente podemos sentir los efectos evidentes de la emoción en nuestro cuerpo si nos observamos, por ejemplo:
• Todo el cuerpo se tensa.
• La sangre circula más lento
• Los músculos y articulaciones se engarrotan.
• Se altera y rompe su equilibrio el sistema cardiovascular, hormonal y nervioso.
• La presión arterial se desequilibra y hay un aumento descontrolado en la frecuencia cardíaca y en la testosterona.
• Se altera la actividad cerebral, especialmente los lóbulos frontal y temporal, de una forma negativa.
• La bilis se derrama dentro del cuerpo, la sangre se envía a la periferia dejando a órganos importantes sin sangre.
Si nos imaginamos que todos estos efectos suceden una, dos, tres o hasta más veces al día, si nos imaginamos que estos efectos están en nuestro cuerpo una semana, dos meses, 10 años, 40 años… ¿Cómo podría sentirse el cuerpo después de estar sufriendo este desgaste severo interior? Y a esto no se le ha agregado los síntomas que producen el miedo o la tensión, por ejemplo, que aunque son muy similares a los efectos del enojo, son muchas veces más acentuadas.
En realidad no es que este mal enfadarse o sentir miedo, ansiedad, etc. El problema es que, como no sabemos que hacer con lo que sentimos, muchas veces guardamos el enojo, la ira, o lo disfrazamos u ocultamos, así como el miedo y la tensión. Pero el cuerpo no miente. El cuerpo refleja tarde o temprano todo lo que hemos sentido por dentro: si has estado tenso, por ejemplo, o has querido controlar frecuentemente las situaciones o a las personas, entonces lo más probable es que tus articulaciones, por ejemplo, padezcan de endurecimiento y dolor ¡están cansadas y agotadas de estar bajo una severa tensión!
Así mismo, si las emociones que predominan en tu vida son, por ejemplo, de incertidumbre o miedo, lo más seguro es que padezcas de gastritis o problemas del estómago o intestinales, o podría degenerar en problemas de vista o nerviosos. La decepción o desilusión, por otro lado, pueden degenerar en diabetes o lupus, o anemia e incluso infecciones severas. La tensión y el agotamiento de sentir la vida se guarda como piedritas en el almacén de nuestro cuerpo. Incluso aquellas emociones que creemos olvidadas de tiempo atrás, muchas veces aun siguen ahí, creando tensión y dolor emocional en nuestras vidas.
Es por eso la importancia de comprender lo que sentimos. Muchas veces vivimos tan deprisa que no nos damos el tiempo de asimilar lo que sentimos y vivimos, evadimos los mensajes tan valiosos que nos quieren dar las emociones, las cuales lo único que quieren es llevarnos a que nos conozcamos y nos comprendamos mejor como seres humanos. Si sientes que te desesperas a menudo, si tienes problemas de ansiedad o nerviosismo, puedes empezar a practicar alguna actividad que te ayude a canalizar esta energía emocional. La meditación, el yoga y tai-chi son actividades especialmente efectivas, así como el Karate, el cual es muy bueno para descargar la energía del enojo.
Muchas veces no basta con descargar la emoción, es necesario que leas lecturas que te retroalimenten y te hagan sentir mejor, y te den nuevas perspectivas de la vida para que te conozcas y sientas más libre y confiado contigo mismo y con todo lo demás.
Como controlar el enojo mediante cinco técnicas y no permitir que este sentimiento dañe tu salud física, mental y/o espiritual:
1. Acepta las cosas que no puedes cambiar. Ya sea porque no tienen solución o porque no depende de nosotros. Recuerda que nadie tiene el poder de cambiar a otra persona (más que cambiar Yo personalmente prefiero la palabra evolucionar), y menos si ésta no quiere.
2.- Evita ser un eslabón en la cadena de agresión y enojo. Con frecuencia el enojo no manejado y no expresado adecuadamente, tiene ciertas secuelas. Entre ellas, desquitarnos con otras personas .Para saber cómo controlar el enojo es necesario que sepas que es injusto descargar tu ira con terceros. Lo ideal es que no discutas con nadie en ese momento. Respira y mantén la cabeza "fría"; cuando estamos enojados, somos más incisivos y podemos arrepentirnos de nuestros actos.
3.- Date un tiempo de pensar antes de actuar. No podemos dejar los problemas sin resolver, ni el enojo sin manejar, porque siguen surgiendo una y otra vez, creando nuevas dificultades. Por eso es importante hablar y aclarar las cosas con la persona involucrada. Evita, durante ese tiempo, tener pensamientos que mantengan tu coraje.
4.- Desarrolla tu empatía. Esto significa comprender a la otra persona, "ponerse en sus zapatos". Cuando realmente podemos hacerlo, al saber de sus necesidades, sentimientos y pensamientos, podemos entender la razón de su conducta, lo cual no significa "aceptar lo que hace", pero si te ayudará a cambiar tu perspectiva y a eliminar el enojo.
5.- No lo tomes personal. No pienses que cuando alguien se enoja contigo es porque quiere lastimarte. No podemos adivinar el pensamiento y por lo tanto, la intención de la gente. Recuerda que no todo lo que sucede está relacionado con nosotros, aunque a veces es lo que pensamos. Si seguimos actuando así, vamos a sufrir innecesariamente.
Y no olvides que TODO, siempre depende de ti… Lo fácil es depender de los demás.
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
domingo, 1 de julio de 2012
En el País del Sol Naciente...
Mis queridos/as amigos/as:
Ya hace tres semanas que regresé del País del Sol Naciente. En principio, y sin lugar a dudas, uno de los mejores viajes de mi vida. Evidentemente el de Israel, fue también un viaje espiritualmente excepcional, fantástico. Pero éste, ha sido único, genial, tanto a nivel espiritual como de experiencias.
Estar en el País dónde se unificó y se le puso nombre a una serie de técnicas a manos vacías o desnudas (eso significa KARATE: mano vacía), y de ahí, al mundo entero, es algo digno.
Debo confesar que todo aquello que me hacía cierto respeto, al final, haciendo las cosas de la única manera que en principio deberían de hacerse, aclaro, BIEN, pues sigo creyendo que todos sabemos hacerlas BIEN, sólo que hacerlas de la otra manera es más fácil, no conlleva integración ni integridad.
Habían abierto tantas expectativas, habían comentado tantas cosas del hacer del Karate en Japón, que uno iba casi medio diciéndose y preguntándose: “¿estaré a la altura?”… Pues debo de confesaros de que SI.Y apreciado Dani, tengo que decirte que ese instinto de autosuperación de los japoneses, es verdaderamente increíble. Pero el mío también lo es, y se dieron buena cuenta de ello. Les costaba creerse que Mi Maestro no fuera japonés, con lo que muchas veces, no depende del Alumno, sino del Maestro y de sus enseñanzas. Y el Karate te enseña a auto superarte cada día, pero no con un oponente cualquiera, sino con el mejor que puedas tener siempre: a ti mismo.
La verdad, todo es increíble en Japón. Mi primer viaje a Asia, y encima a Japón. A un País dónde aquello que tanto amo es algo que lo consideran Arte y NO deporte. De hecho es un Arte. Dominarse a si mismo, utilizando las técnicas y la educación física simplemente como un vehículo para llegar a SER (uno mismo con todo).
No quisiera centrarme en esto, ya tendré más tiempo. Ahora quisiera escribiros que es un País con mucha autodisciplina, mucha conciencia de grupo, todos a una para salir adelante. Pero por el contrario, también es un País de muchas carencias emocionales y afectivas comunicativas.
Son un pueblo extremadamente amable, y agradecido. Su cultura del esfuerzo se concentra en: para gozar, primero debes de esforzarte. Sin esfuerzo no hay superación.
Vamos como en Occidente, dónde lo primero que queremos es obtener las cosas ya y encima sin esfuerzo, es decir, directamente al gozo y al disfrute. Ese valor lo hemos perdido, y ahora con el tema de la crisis, la palabra ESFUERZO está en boca de aquellos que se dicen los que nos sacarán, pero ellos ahí, sin esforzarse y pidiendo al pueblo soberano que si lo haga.
Como dicen ellos: al problema le buscamos la solución, y en Occidente, buscan el problema a la solución.
No quiero halagar esa forma de vida, pues como comentaba antes, poseen demasiadas carencias afectivas, y recordemos la historia, hasta hace poco, Japón era un País cerrado al mundo, con lo que su cultura, sus costumbres medievales estaban prácticamente intactas. Mientras en Occidente, con la evolución, todo lo que admiramos de su cultura, aquí la habíamos perdido y despreciado en pos de la modernidad.
Ellos conviven armónicamente respetando su historia, preservándola y combinándola con la modernidad. No olvidan, simplemente para seguir avanzando, lo negativo intentan limpiarlo cuánto antes, embelleciendo todo lo que les hace estar bien.
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
Ya hace tres semanas que regresé del País del Sol Naciente. En principio, y sin lugar a dudas, uno de los mejores viajes de mi vida. Evidentemente el de Israel, fue también un viaje espiritualmente excepcional, fantástico. Pero éste, ha sido único, genial, tanto a nivel espiritual como de experiencias.
Estar en el País dónde se unificó y se le puso nombre a una serie de técnicas a manos vacías o desnudas (eso significa KARATE: mano vacía), y de ahí, al mundo entero, es algo digno.
Debo confesar que todo aquello que me hacía cierto respeto, al final, haciendo las cosas de la única manera que en principio deberían de hacerse, aclaro, BIEN, pues sigo creyendo que todos sabemos hacerlas BIEN, sólo que hacerlas de la otra manera es más fácil, no conlleva integración ni integridad.
Habían abierto tantas expectativas, habían comentado tantas cosas del hacer del Karate en Japón, que uno iba casi medio diciéndose y preguntándose: “¿estaré a la altura?”… Pues debo de confesaros de que SI.Y apreciado Dani, tengo que decirte que ese instinto de autosuperación de los japoneses, es verdaderamente increíble. Pero el mío también lo es, y se dieron buena cuenta de ello. Les costaba creerse que Mi Maestro no fuera japonés, con lo que muchas veces, no depende del Alumno, sino del Maestro y de sus enseñanzas. Y el Karate te enseña a auto superarte cada día, pero no con un oponente cualquiera, sino con el mejor que puedas tener siempre: a ti mismo.
La verdad, todo es increíble en Japón. Mi primer viaje a Asia, y encima a Japón. A un País dónde aquello que tanto amo es algo que lo consideran Arte y NO deporte. De hecho es un Arte. Dominarse a si mismo, utilizando las técnicas y la educación física simplemente como un vehículo para llegar a SER (uno mismo con todo).
No quisiera centrarme en esto, ya tendré más tiempo. Ahora quisiera escribiros que es un País con mucha autodisciplina, mucha conciencia de grupo, todos a una para salir adelante. Pero por el contrario, también es un País de muchas carencias emocionales y afectivas comunicativas.
Son un pueblo extremadamente amable, y agradecido. Su cultura del esfuerzo se concentra en: para gozar, primero debes de esforzarte. Sin esfuerzo no hay superación.
Vamos como en Occidente, dónde lo primero que queremos es obtener las cosas ya y encima sin esfuerzo, es decir, directamente al gozo y al disfrute. Ese valor lo hemos perdido, y ahora con el tema de la crisis, la palabra ESFUERZO está en boca de aquellos que se dicen los que nos sacarán, pero ellos ahí, sin esforzarse y pidiendo al pueblo soberano que si lo haga.
Como dicen ellos: al problema le buscamos la solución, y en Occidente, buscan el problema a la solución.
No quiero halagar esa forma de vida, pues como comentaba antes, poseen demasiadas carencias afectivas, y recordemos la historia, hasta hace poco, Japón era un País cerrado al mundo, con lo que su cultura, sus costumbres medievales estaban prácticamente intactas. Mientras en Occidente, con la evolución, todo lo que admiramos de su cultura, aquí la habíamos perdido y despreciado en pos de la modernidad.
Ellos conviven armónicamente respetando su historia, preservándola y combinándola con la modernidad. No olvidan, simplemente para seguir avanzando, lo negativo intentan limpiarlo cuánto antes, embelleciendo todo lo que les hace estar bien.
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
domingo, 13 de mayo de 2012
Destino...
Mis queridos/as amigos/as:
A veces me pregunto que lleva a un ser humano a seguir su leyenda personal, es decir, a eso que le llamamos destino. Y en eso ando enfrascado éstos días.
Os escribo, dentro de quince días viajo a Japón (mira que está lejos Japón) para realizar cuatro horas diarias de Karate y, si me quedan fuerzas (espero y deseo que si), haré algo de visitas. Concretamente estaré en Tokio y Kyoto, pasando un par de días en Nikko (lugar especialmente cargado de bellos paisajes y templos).
Lo que más me sorprende de mi mismo es que hace un tiempo, Mi Maestro, viendo y sintiendo (sobretodo) por aquel entonces que en el mundo empresarial en el que andaba metido, Yo no era pleno y me sugirió entonces, el abrir una Escuela de Karate en la misma ciudad. Mi respuesta entonces fue que estando Él, Yo no era nadie. Él me respondió: te enviaré muchos alumnos. Yo le respondí: todos los que vengan de parte de usted los devolveré, de esa manera les estaremos haciendo hacer Educación Física sin que ellos lo sepan y aprecien. Ahí quedó esa conversación, pero siguieron otras conversaciones en las que me iba preparando. Parece ser que Él ya lo sabía, Yo no era consciente, sólo disfrutaba estando con Él: escuchándolo, sudando, practicando en silencio... Formándome en silencio.
Y aquí estoy ahora, haciendo algo que entonces no me preocupaba y ahora... Ahora es mi forma de vida a través de un Arte de Lucha. Por eso viajo a la cuna: ver, saber, sentir, aprender, formarme y saber que en cierto modo, en Mi Escuela las cosas se hacen bien.
Pues soy de los que sienten que las cosas sólo se pueden hacer de dos maneras: BIEN o MAL. Y si, entre ambas pueden haber varias maneras, la regular existe, pero o se hace bien o se hace mal, las cosas a medias acaban alcanzándote y, como decía ese señor con mas mala suerte del mundo, un tal Murphy, siempre tienes que resolverlas cuando menos las esperas. Así que un día decidí que haga lo que haga, debo dejarlo acabado y para mañana… Yo qué sé lo que va a pasar mañana. Nadie lo sabe.
A lo que iba, Japón, ese es mi próximo destino. Y el mismo día que llego, ya empiezo con las clases. No se que es lo que más respeto me produce: que me hayan aceptado en dos Escuelas o que no sepa como comunicarme. Resolveré la cuestión en días. Mientras tanto, seguiré disfrutando, sintiendo, llenándome de energía para luego expandirla y aunque sea sólo por un segundo, que aquellos que enseño, por un instante sean ellos mismos, sintiéndose un UNO dentro de un TODO.
Destino. Que bonita y mágica palabra que encierra tantas esperanzas, miedos e ilusiones. Tantas controversias genera la palabra en cuestión que seguro si hiciésemos una encuesta a veinte personas diferentes, las veinte darían precisamente eso, versiones diferentes de su significado.
Lo realmente importante es atreverse a seguirlo, a escuchar los dictados de tú corazón y ser valiente de seguirlo. De echo, la valentía sólo sirve para conocerse a si mismo, y cuando sabes quién eres, sabes lo que quieres. ¿Quién puede parar entonces a ese ser humano para que no cumpla su Leyenda Personal?
En fin, amigos y amigas, hasta aquí llego hoy, mañana más. No prometo hacerlo mejor pero si que haga lo que haga lo haré de la mejor manera posible.
Un abrazo
TONI
lunes, 23 de abril de 2012
Coplas por la muerte de su Padre...
“COPLAS POR LA MUERTE DE SU PADRE.”
“Recuerde el alma dormida
avive el sieso e despierte
contemplando
como se pasa la vida
como se viene la muerte
tan callando
cuan presto se va el placer
como después de acordado
da dolor
como. A nuestro parecer,
cualquier tiempo pasado
fue mejor.
Nuestras vidas son los ríos
Que van a dar en la mar,
Que es el morir;
Allí van los señoríos
Dispuestos a se acaba
E consumir.
Este mundo es el camino
Para el otro que es morada
Sin pesar
Partimos cuando nascemos
Andamos mientras vivimos
Y llegamos
Al tiempo que fenecemos
Así que, cuando morimos
Descansamos”
Jorge Manrique.
Canción del Pirata...
“CANCIÓN DEL PIRATA”
“Con diez cañones por banda
viento en popa a toda vela,
no corta el mar sino vuela
un velero bergantín,
bajel pirata que llaman
por su bravura “El Temido”
en todo mar conocido del uno al otro confín.
la Luna en el mar riela,
en la lona gime el viento
y alza en blando movimiento olas de plata y azul;
y va el capitán pirata
cantando alegre en la popa.
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Estambul:
“Navega velero mío,
sin temor
que ni enemigo navío,
ni tormenta, ni borrasca,
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor”.
Veinte presas hemos hecho
A despecho del inglés
Y han rendido sus pendones
Cien naciones a mis pies.
Que es mi barco mi tesoro
que es mi Dios la libertad
mi ley, la fuerza y el viento
mi única patria la mar.
Y no hay, playa sea cualquiera,
Ni bandera de esplendor,
Que no sienta mi derecho
Y dé pecho a mi valor.
Que es mi barco mi tesoro
que es mi Dios la libertad
mi ley, la fuerza y el viento
mi única patria la mar.
A la voz de ¡ Barco viene!
Es de ver
Como vira y se previene
A todo trapo escapar:
Que yo soy el Rey del mar
Y mi furia es de temer.
En las presas yo divido
Lo cogido por igual
Solo quiero por riqueza
La belleza sin rival.
Que es mi barco mi tesoro
que es mi Dios la libertad
mi ley, la fuerza y el viento
mi única patria la mar.
Y si caigo
¿Qué es la vida?
Por perdida ya la di
Cuando el yugo del esclavo
Como un bravo sacudí.
Que es mi barco mi tesoro
que es mi Dios la libertad
mi ley, la fuerza y el viento
mi única patria la mar.
José Espronceda.
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